jueves, 1 de agosto de 2013

Amanecer de un viernes cualquiera ( I )




Amanecer de un viernes cualquiera
perdiéndome en la remembranza
de la noche anterior,
cuando tu boca tocó
mi lado más secreto,
cuando tibias lágrimas
mojaron las blancas sábanas
que nos rodeaban
como el refugio más puro
de los actos más impuros
y sublimes a la vez.

Madrugada apresurada
de deseo interminable,
cuando mis manos recorrieron
hasta el milímetro final
tus lugares dormidos
(en un cielo utópico)
que despertarían luego
con un grito de gloria eterna
ahogado en tu garganta
que antes conservara
el sabor dulce y salado
que nadie más conoció
de mi mar extenso.

Y sólo deseo verte de nuevo
y tener la libertad
de explorarte cada vez
que quiera amar los territorios
conquistados por mí;
y que a la luz del sol,
cuando el cansancio se haya apoderado
de nuestras palabras,
solos en el silencio
contemplemos nuestros templos
que serán reconquistados
en gritos ahogados
cada noche de jueves
de color vino tinto y fuego encendido,
de aroma a dolor, gloria y rabia incontenibles
tras la puerta cerrada – pasado enterrado
en nuestras espaldas.

- Dhanaisha -



Intimidad

Quiero que tu boca
no diga más palabras que no sean
aquellas que parezcan atrevidas,
poco me importa si son las obscenas,
a fin de cuentas yo no soy un ángel
y eso no va a quitarte que lo seas.
Al menos en mi cielo y en mi mundo,
al menos en mis noches sin estrellas

dí todo lo que simplemente sientas
y olvida ese maldito mundo fuera.


Quiero que tus manos
se embriaguen del olor de mis laderas
y bailen una danza de caricias,
añade puntaditas, uñas fieras,
poco me importa si no es lo correcto,
correcto es que lo adoro y tú lo quieras.
Destierra de tu mente los prejuicios
de aquellos que se aman como ceras
con la teatralidad de las novelas
y olvida ese maldito,
maldito mundo fuera
en nuestra intimidad.

No quiero ni amigos, ni enemigos
no más,
no quiero reuniones, convenciones, que va
sólo te quiero a ti
y a ese ser tan raro que tengo por mí
en nuestra intimidad.
No quiero un indicio de formalidad
ni nada que ate nuestra libertad,
que llegue el placer
tal y como reclama el instinto animal.

Quiero tu cultura
como a mil años luz de nuestro cuarto
y en ese punto cruel del infinito
la mía desde ayer te está esperando,
suponme incauto e indefenso,
esclavo de tu amor, bestializado.
Te quiero con la fuerza de la tierra,
la fuerza de planetas y los astros
a donde irremediablemente vamos,
y olvida ese maldito, maldito mundo fuera

en nuestra intimidad.

- Buena Fe -

 

miércoles, 31 de julio de 2013

La sexualidad según Susan Sontag

"Como escritora, tolero el error, el fracaso, la falta de esfuerzo. Qué importa si a veces una historia o un ensayo no es bueno. A veces las cosas van bien, el trabajo es bueno. Eso es suficiente.

No puedo tomar la misma actitud respecto al sexo. No tolero el error ni el fracaso y por tanto, me siento ansiosa desde el inicio, luego entonces, más propensa a fallar. Esto es porque no tengo la confianza que debería.

Si tan sólo pudiera sentirme igual en el sexo que en la escritura. Como si fuera un vehículo, un medium, el instrumento de alguna fuerza más allá de mi ser.

Siento que la escritura es algo natural en mí. La dejo fluir, y no intento interferir con ella. La respeto porque se trata de mí, y al mismo tiempo es más que yo. Es personal y transpersonal, ambas.

Me gustaría sentirme de esa manera con el sexo. Como si yo fuera un instrumento de la naturaleza o de la vida. Y confío, y me permito ser usada.

Una actitud de doblegarse ante uno mismo, ante la vida. Dejarse llevar, por lo que sea. Me entrego."

http://www.mamanatural.com.mx/2013/07/la-sexualidad-segun-susan-sontag/

¿Pa'l carajo, pa' la verga o pa'l coño?

Conversaciones matutinas de un grupo de amigos en Whatsapp.

Gaviota: Buen día, amigos. Estoy lista para irme al carajo. (A trabajar)
Gata: Buen día. Y por qué te vas tan lejos, Gaviota? (Pícara como ella sola)
Gaviota: No, chica, eso queda ahí mismito.
Gata: ¿Por qué no vas a la verga que es más cerca? ¿Verdad, Mariana?
Mariana: ¡¡¡¡¡¿Cómo?!!!! A mí la verga me queda exageradamente lejos. Cientos o miles de kilómetros, todo depende. ¡Su madre! ¡Qué verga pa' lejos!
Gata: CDSM (coño de su madre), pero la de ella taimijmito. (muy cerca).
Mari, a ti te conviene más irte pa'l coño, ese si lo tienes cerquita.
Mariana: ¡Ejverdá! (cierto) jajajajajaja
En este punto entra el único hombre que tenemos en el grupo, solterito y sin compromisos.
Gio: Ustedes si hablan vainas jajajajajaja.
Gata: Gio, ¡vete a la verga!, también te queda ahí mijmito. Vas y vienes en un saltico.

¿Y cómo carajos sabe la gata que la guaira es lejos? Vayusté a saber.





Definición de algunas palabras en Venezuela (para que se entienda):

Verga: Expresión coloquial que a nivel cultural se utiliza como archilexema.
Ejemplo:
- Pásame esa verga.
- ¿Cómo está la verga?
También es una expresión fálica. Verga es el hueso que hace de pene en los animales, por consiguiente todo pene o cosa que se le parezca

Coño: También utilizado como archilexema.
Ejemplo:
- Coño, se me olvidó.
- Me voy pa'l coño.
En esta conversación el coño es el órgano sexual femenino.

Todo sea por enseñarles a hablar Venezolano. :p





"Canonicemos a las Putas" de Jaime Sabines


Santoral del sábado: Bety, Lola, Margot, vírgenes perpetuas, reconstruidas, mártires provisorias llenas de gracia, manantiales de generosidad.

Das el placer, oh puta redentora del mundo, y nada pides a cambio sino unas monedas miserables. No exiges ser amada, respetada, atendida, ni imitas a las esposas con los lloriqueos, las reconvenciones y los celos. No obligas a nadie a la despedida ni a la reconciliación; no chupas la sangre ni el tiempo; eres limpia de culpa; recibes en tu seno a los pecadores, escuchas las palabras y los sueños, sonríes y besas. Eres paciente, experta, atribulada, sabia, sin rencor.

No engañas a nadie, eres honesta, íntegra, perfecta; anticipas tu precio, te enseñas; no discriminas a los viejos, a los criminales, a los tontos, a los de otro color; soportas las agresiones del orgullo, as asechanzas de los enfermos; alivias a los impotentes, estimulas a los tímidos, complaces a los hartos, encuentras la fórmula de los desencantados. Eres la confidente del borracho, el refugio del perseguido, el lecho del que no tiene reposo.

Has educado tu boca y tus manos, tus músculos y tu piel, tus vísceras y tu alma. Sabes vestir y desvestirte, acostarte, moverte. Eres precisa en el ritmo, exacta en el gemido, dócil a las maneras del amor.

Eres la libertad y el equilibrio; no sujetas ni detienes a nadie; no sometes a los recuerdos ni a la espera. Eres pura presencia, fluidez, perpetuidad.

En el lugar en que oficias a la verdad y a la belleza de la vida, ya sea el burdel elegante, la casa discreta o el camastro de la pobreza, eres lo mismo que una lámpara y un vaso de agua y un pan.

Oh puta amiga, amante, amada, recodo de este día de siempre, te reconozco, te canonizo a un lado de los hipócritas y los perversos, te doy todo mi dinero, te corono con hojas de yerba y me dispongo a aprender de ti todo el tiempo.

jueves, 25 de julio de 2013

Mi día de hoy...

 Mi día de hoy: Esperaba un técnico que iba a arreglar una de las computadoras con las que trabajo, nunca llegó, así que me quedé sin oficio. Eran las 9:38 a.m cuando me provocó descorchar un malbec que milagrosamente conseguí ayer en el supermercado, lo hice, sin dudar mucho.
 Él despertó como a las 11:00 a.m, estuvo hasta las 4:00 a.m escribiendo un artículo para un diario que nunca habla de mí. Quizás interrumpió su sueño mi ruido al lavar los platos, quisiera creer que fue el hecho de no sentirme a su lado o tal vez presintió, por la voz inconfundible de Frank Delgado, que yo estaba bailando ese blues con el que los cubanos hacen conjuros para que se vaya la luz.  "Me encanta que rompas esquemas y horarios" me dijo mientras me tomaba por la cintura, y su barba, que rozaba mi cuello, erizaba todas mis fibras. Sus palabras siguieron promoviendo el posterior intercambio de besos y caricias. Me encanta su amor, la libertad que me da, nada me reserva, y esta mañana, en la mitad del salón, entre cuidadosos excesos, me despojó de la ropa y el pudor. No me acaricia superficialmente, recorren sus dedos mi historia, bebe sin descanso del río donde reposan mis ahogados.
Nosotros tenemos una relación abierta, pero somos más felices a puerta cerrada, no hay búsqueda donde al final no nos encontremos, no hay encuentro con terceros que logre separarnos. Nunca nos juramos nada y la verdad es nuestra bandera. Si se me ocurre ser poliamorosa él cede a mi placer sin escándalo y sin egoísmo.
Es mi cómplice, es mi amigo, es mi amado y, por sobre todas las cosas, es MI AMANTE.
Ahora tengo un poco de ansiedad, pero él me cuida de las recaídas con el marlboro rojo. Le he llamado para comentarle y sólo respondió: "Voy en Camino". Mi ser se agita, sé que va a introducirse profundamente dentro de mí hasta que salga en forma de orgasmo.
¡Hasta Mañana!

martes, 23 de julio de 2013

Soy tuya

Hoy la música suena diferente. Estamos solos en la recámara que otras veces viniste a habitar y que... bueno, eso ya no importa.
Me he vestido distinta esta noche, el vestido, las zapatillas, el liguero... Ya sabía de nuestro encuentro y quise verme especial.
Mientras subía lentamente las medias de la punta de mis pies a las rodillas y las ajustaba a mis muslos sedientos de ti, pensaba que de la misma forma tú me las quitarías, lenta y suavemente. Eso es fácil de imaginar, porque tú eres precisamente así, paciente para todo, para decir cosas perversas en mi oído, para tomarme por la cintura, para prenderme con cada beso... Para terminar en mí.
Yo no elegí la música, eso corre siempre por tu cuenta, sabes exaltar mis emociones con esas ondas que penetran en mi cuerpo antes que tú.
La plática no es muy necesaria, esa la tuvimos anoche por el teléfono. Ya sé que me ausenté, que fui una niña mala, tal como tú lo describiste, cruel, pero ahora vengo a redimirme, a purificarme, a que me castigues para poder vivir feliz.
Es fácil acercarme a tu cuerpo de alfiler, reconocer tu piel morena, tu olor a hombre, incluso reconocer el león que hoy te viene acompañando, tuyo, de otras, mío, esta noche sólo mío.
Tu boca son frutos rojos, cerezas dulces con sabor a miel, y esa mirada perversa que no se sabe quedar en paz y que busca siempre más allá.
Cómo no morderme los labios al mirar tu espalda ancha y sentir tus brazos necesitados de mí.
Cómo no cruzar mis piernas para calmar el calor que emana mi pequeño rincón impaciente de ti.
Así, con ese brillo en la mirada te vas acercando, ¿quieres vino?
¿Quieres uvas? ¿Quieres posarte sobre mí?
Qué bien se siente reconocerte, mis manos se vuelven lectores en tu cuerpo, bajo la camisa tuya, son hábiles para desabotonar el pantalón de cuatro botones que parece resistirse a mi calor, pero claro, superan cada prueba y se internan en la selva de tu ser.
Dime ¿quién te toca como yo?
Quién juega su lengua en tu ombligo, quién muerde tus hombros, quién agradece con gemidos.
Qué bien se sienten tu manos sobre mí, quitando suavemente el vestido, sabes perfectamente lo que me gusta, yo te digo que no tardes demasiado, y tú te tomas el tiempo necesario para cada acto.
Este cuello mío te pertenece, marcas tu territorio y derramas vino sobre mí.
-Déjate las zapatillas y el liguero- me susurras y no hago más que obedecer.
-¿Qué quieres, cómo te gusta? No ves que soy tuya.
Lame mi cuerpo y quémame con tu saliva, raspa mis senos con tu barba y dibuja sobre ellos el abecedario con la punta de tu lengua. Muérdelos, que caben perfectamente en tu boca y tu boca los extraña y ellos te añoran.
Ahora estoy a tu merced, soy una flor abriendo sus pétalos para que libes el néctar de mi ser.
Mi cintura está expuesta al tacto de tus dedos, mis muslos se estremecen al sentir tu calor, mi cadera baila al ritmo de tu música... Sigo siendo tuya.
Qué bien se siente tu erección en mis manos, como si yo tomara el control del universo, hago esos movimiento de vaivén que sé tanto te gustan, y en un sólo acto bajo para ponerte en mi boca, para sentir tu humedad en mis dientes, para volver a probar la leche que emana de ti.
Yo soy tuya, y ahora, con mi lengua recorriendo tu glande, entiendo que eres de mí.
Quítame el cabello del rostro, mueve mi cabeza a tu contentillo, presiona mis areolas y hazme gritar.
Ponte a gozar conmigo, apaga la luz y descúbreme, moja tus dedos con mi cuerpo, con mi sudor, con mi saliva, con mis fluidos, y voltéame que conozco tu posición favorita.
Gracias por los susurros en mi cuello, por tus manos en mi espalda, gracias por respirar con fuerza por mis oídos.
Sabes qué es lo que me gusta.
Nada como besarte después de tenerte en mi boca para que pruebes tu propio sabor, nada como tus fuerzas de hombre excitado...
Nada como tus mano presionando mis caderas a tu torso, nada como nosotros ajustados.
Ahora hasta los cuerpos nos estorban.
Es momento de que entres en mí.
Abro las puertas de la cueva de mi ser, de mi alma y lentamente vienes. Siempre paciente, con ganas de lastimarme y cuidando de mí.
Dices que soy muy estrecha, tú eres un semental.
Quiero decirles a todos que el paraíso lo conocí en tu cuerpo.
Qué bien cuando terminas estando dentro. Qué bien cuando siento tu palpitar.
Somos seres de luz incendiando la ciudad.
Ya sé que me ausenté, fui una niña mala. Pero ahora que te tengo en reposo, desnudo entre mis piernas, me atrevo a decirte lo que nunca a nadie le dije: ¡Soy tuya!

Canelita